miércoles, 1 de marzo de 2017

Cuando tú y yo nos encontremos

Llevo soñándote toda la vida y sé que sueño memorias que aún no he podido formar. En mi cabeza ya nos hemos querido durante 30 años aunque solo he vivido 23. Quizá seas, o quizá no, el que legue la sonrisa a mis hijos, pero a ciencia cierta serás el que plante el árbol de la vida en mí.
Llegará un día en que te conozca y te haya conocido siempre; un día en que mire a tus ojos como a un espejo y me sienta en casa. Un día en que entienda por qué la vida no me dejó ser feliz con nadie más.
Entre tú y yo nacerá un mundo donde todo lo que lo habite será enteramente nuestro; donde el trono será mío por derecho y no me harás jamás compartir la corona. Y puede que la cocina, o la cama, sea nuestro reino, y los besos los más múltiples habitantes. Llegará un día donde me ría de las migas de amor que me dieron mientras muerdo el pan que hayamos horneado.
Tú no tendrás hora, ni para llegar ni para irte, ni tendrás prisa. No existirán los minutos ni las obligaciones cuando nos necesitemos, pequeños y marchitos, en las horas más débiles de la noche. Y aunque me encantará hablarte, ni siquiera necesitaré hacerlo.
Tú serás por entero la cuna en la que me meza, la canción que ahuyenta a la muerte y la luz entre la niebla.
Y nacerá un mundo donde el miedo poco a poco se haga más pequeño, cuando tú y yo nos encontremos.

lunes, 20 de febrero de 2017

Me he despertado pensando en ti
Y anhelando el olor de tu cabello
Y anhelando el sabor de tu saliva
Y la suavidad de tu alma contra la mía
Éramos dos y fuimos uno
En el momento en que nuestros cuerpos confluían,
Se apagó el mundo,
Se prendió la llama.
Tú en mí eres como un vagabundo llegando a casa
Y en la alacena de tus labios descansan
Mil besos que voy a robarte.
Todo tu cuerpo es arte
Y solo Dios puedo llamarte
Si de la mano me llevas al cielo.
Son tus dientes las estrellas,
Y solo Dios te puedo llamar
Si es tu cuerpo el cálido Sol
Y tu saliva la espuma del mar,
Y si es tu alma el Universo
Y tus ojos el firmamento
Para mí no existe ya más cielo
Que el de tu paladar.

viernes, 10 de febrero de 2017

Me pierdo
sin ánimo de encontrarme
en cada beso contigo,
y es tu pelo el abrigo
más sedoso que he tenido,
y tu piel la delicia
más intensa que he lamido,
y tu cuerpo un altar donde
solo rezo a lo prohibido.
Escribe tu saliva cuentos
de mi cuello hasta mi ombligo,
y mi mente solo es cuerda
cuando se encuentra contigo
y me ata firmemente
el corazón al oído,
que de tus palabras dulces
siempre es atento testigo.
Yo mendigo,
anhelante,
que el caprichoso destino
ceda tus brazos a mi cuerpo
en las noches de frío,
ceda tus besos a mis labios
cuando mustios y ateridos
agonicen en la calle
necesitando tu asilo.
Yo mendigo,
implorante,
ante los dioses del Olimpo,
que tu cuerpo solo muera 
en el valle del olvido
y sea en la cuna de mi ombligo
perenne como el olivo,
caliente como el verano
y de mis pecados castigo.

2011.

Tú piensas como yo.
Tampoco andas distinto
ni te ríes diferente.
Utilizas las mismas palabras
y muerdes los mismos panes
e hilachas los mismos versos.
Tú eres tú en mí,
y yo soy yo en ti,
siendo yo en mí
y viceversa.

Sin embargo,
no andas por los mismos caminos,
y aunque nos cubra el mismo cielo
tus nubes son distintas a las mías.
En algún lugar, quizá en Roma,
ya que todos los caminos llevan allí,
nos encontramos en una bifurcación
y aunque no te conozca, te conoceré
y sabré cómo vas a sonreírme
y te sonreiré de la misma forma.

jueves, 2 de febrero de 2017

Ante el frío

Ante el frío,
¿yo qué soy?
Siempre primavera.
Y quien no me quiera entera
no tendrá jamás mis flores,
los olores 
de amores
dulces como miel de abeja
pronto volveranse rejas
ante los cobardes lores. 

Ante el frío, 
¿yo qué soy?
¡Siempre primavera eterna!
De sonrisa sempiterna
de colores,
inmune a los dolores
de las almas pobres, mustias, yermas
donde no crecen las hierbas
ni las flores.

Ante el frío del invierno
yo seré siempre la risa,
de verano dulce brisa
y los rumores 
del río que corre deprisa,
del viento entre la hierbaluisa
y de las pieles que acarician
las calores.

Ante el frío,
¿yo qué soy?
Siempre primavera
y mis días serán siempre los mejores,
y sepan los cobardes lores
que quien no me quiera entera
no tendrá una sola brizna
de mis flores.

domingo, 29 de enero de 2017

Se pone una
capa sobre capa en el alma,
igual que se pone una
capa sobre capa en el cuerpo
cuando fuera sopla un viento intenso
y tan cruel.
Y aunque pareces
de pronto agrandada y gigantesca,
te vas quedando pequeña y atrapada
en la armadura misma con que te vistes.

viernes, 20 de enero de 2017

Tengo el alma más abrupta que hayas visto

Es tan dulce e insaciable
mi alma de labriega
que siempre quiero hacer nacer flores
en terrenos descarnados. 
Las semillas las tomo prestadas
de la colina de mi corazón
y luego nunca,
nunca,
las devuelvo.

Yo he arrancado con mis manos
malas hierbas,
y me he abierto
en las palmas surcos llenos
de memoria.
He llorado en tierras yermas
y en estimas muy pequeñas
para hacer crecer en ellas
una historia.
De la sangre de mis palmas
ha nacido la amatoria,
de la sal echada en ellas,
el dolor,
patas largas como arañas,
en la mano una guadaña,
erigiendo una montaña
de temor.

En la cumbre, que es tan fría,
y que cada día conquisto
siempre nieva de imprevisto
y el amor,
autor de la geografía 
del alma, mi anticristo,
mi tutor,
de piedad desprovisto,
se acerca a mi geografía
y susurra con lengua fría:
tengo el alma más abrupta
que hayas visto.

Desconfianza

 Igual que cuando fuera llueve Y decide una, por no enfermar, Por prevención, porque se conoce el cuerpo, Ponerse un abrigo, la bufanda, los...