miércoles, 6 de marzo de 2024

Desconfianza

 Igual que cuando fuera llueve

Y decide una, por no enfermar,

Por prevención, porque se conoce el cuerpo,

Ponerse un abrigo, la bufanda, los guantes,

Abrigarse la piel, que se le enfría deprisa y no recupera rápido, 

Así igualmente es cuando dentro

Al fondo del alma, en la parte más tierna, 

Se empieza a adivinar escarcha.

Una escarcha pesada y oscura,

Densa y pegajosa,

Que conozco de hace tantos años que lo he olvidado. 

Entonces me abrigo el alma,

Y los ojos, que empiezan a llover, 

Con un chapoteo incesante,

Se cubre de nubes mi cabeza 

Toda mi sangre es torrente y es vendaval, 

No tengo ya un solo pensamiento tranquilo. 

Ya el clima habrá cambiado para siempre me imagino,

Ya en esta ciudad no podré volver a respirar tranquila bajo el Sol,

El granizo acechará tras la esquina de cada sonrisa 

Y la bruma empañará la mañana de cada nuevo día. 

Vacía de aullido de loba

 Una mano de mármol se desploma,

El cuerpo en llamas,

Alma en trizas,

Un alba naciendo en la loma,

Una garganta sometida

Vacía de aullido de loba

Un espíritu en pena 

Que flota sobre las cosas. 

De mí ya no quedan dientes,

Ya solo queda carcoma,

Entre las encías sangrantes

Un fantasma de grito asoma,

Cuentan que en amor y guerra todo vale

Mas, qué pasa con la derrota?

Rota,

Ajada,

Estúpida,

Llorando por triste limosna,

Vertiendo besos en boca de cal,

Yendo por ti a conquistar Roma,

¿qué hago con mis tristes huesos 

y mi carne siempre tosca?

¿Hay algo en mis ojos pequeños 

Que haga grande a mi persona?

Ay, me pregunto sin fin

Mientras el reloj sangra cada hora

¿Hay algo en este mundo adusto

Que no sea tan grande para hacerme sombra?


miércoles, 18 de octubre de 2023

Otoño herido

 Hay cosas en mi alma

De porcelana

Que no puedo dejar que toques

Con tus manos rotas,

Pues tus esquinas impías se me clavan,

Me desgarran el sentido y el sentir,

Me deshilachan la calma,

Como una nube que se parte sin esfuerzo.

Tengo ya el corazón desportillado,

Latiendo cansado como un viejo,

Muriendo,

Las piernas que me llevan a caminos

Que no son para mí (quizá no tengo camino),

Los brazos vacíos de abrazos

Y el cielo de mi boca, totalmente nublado,

Anunciando tormenta.

Y con la mente hecha jirones cargo,

Avanzo hacia atrás, 

En la tierra y en el tiempo,

Busco dónde empezó a asustarse mi oído

Al escuchar palabras que prometen ternura,

Busco quién y cuándo

Me cargó los ojos de sangre y arrugas,

Busco, sobre todo busco, por qué.

Hay cosas en mi alma 

De cristal

Que no creo que sostengan tus huesos partidos,

Tus risas de hiena,

Tu esencia durísima,

Pues sus aristas afiladas se me clavan,

Me desgarran el sentido y el sentir,

Me deshilachan la calma,

Como una nube que se parte sin esfuerzo. 

jueves, 20 de julio de 2023

Los poros privados de una sábana de arena

 Cuando rompen las olas me imagino

Que es una inútil intentona 

De abrazarse y agarrarse a la costa

Fragmentarse y escurrirse entre las rocas,

Escindirse y esconderse entre las grietas,

Escurrirse y alejarse sin demora,

Está el mar lleno de heridas que con sal 

Nunca curan, siempre duelen, siempre lloran.

Y la playa como cuna en calma espera,

Como cama con sábana de arena,

Su paciencia extendida se desgrana,

El viento la mueve, la vuela.

"Ven, hija, que te entiendo, cuánta sal",

Parece que le dice, a su manera,

Como si la quisiera arrullar 

Como una madre arrulla a su nena.

Y el mar, que es un mar de lágrimas,

Un mar de furia, de eco de pena,

No tiene paciencia para más esperar,

A los brazos que aguardan se va a la carrera

Y la ola que rompe, rompe el mar,

Rompe la angustia, rompe llorera,

Rompe pecho de carne que quiso creerse de piedra,

El abrazo en la noche que cae 

Guarece océano y tierra,

Que se funden en los poros privados

De una sábana de arena.

viernes, 14 de octubre de 2022

No tengo título

 Algún día me 

Partirá la garra por dentro, me

Arrancará el último aliento, me 

Destrozará lo que me queda de cuerpo, me

Corroerá hasta hacer papilla mis huesos.

Me

Entregué al abrazo de un muerto, me

Arriesgué con la suerte de un tuerto, me

Partí un espejo frente a un gato negro, me

Enamoré de cada átomo y verso. 

Me

Dormí entre tus brazos una noche de invierno, me

Desperté persiguiendo un sueño, me 

Inundaron buitres, los ojos los cuervos, me

Entregué a seguirte sin tener ni resuello.

Me

Creé problemas que aún no se han resuelto, me

Corté las venas y dejé largo el cabello, me

Cubrí la herida con el suave velo de

Tu indiferencia, que parece veneno.

De

Amor se muere, yo me estoy muriendo

De

Amarte a gritos no me queda silencio,

Que a los relojes ya les falta tiempo y que

Tú para mí ya eres solo recuerdo.

De

Amor se muere, yo me estoy muriendo

De

Amarte a gritos no me queda silencio,

Sé que a los relojes no les queda más tiempo,

Fe

Tengo en que al menos guardes mi recuerdo.

lunes, 26 de septiembre de 2022

Una nube oscura y sola

 De mí y para mí

lo que me quedará siempre será la Muerte,

como una vieja amiga que no abandona,

como un cuervo que se pasea.

Una nube oscura y sola

soy, una nube oscura y sola.

Llovió y lloví,

yo vi la roca romperse 

al golpearse con mi dolor, morirse

de pena, de esperanza y de destino,

y ahí estaba la Muerte,

para mí y conmigo,

soy una nube oscura,

para mí y conmigo. 

El cielo se hizo trizas, 

el corazón reguero,

el jilguero de mi risa 

ya no retumba en mi pecho

y esta jaula imprevista 

que es la dueña de mi encierro

se me clava en la retina,

me corroe el cerebro.

Una nube oscura y sola

soy, una nube oscura y sola. 

De cosas que estallan hablaba,

de la daga clavada en mi pecho,

hablaba y todo estallaba 

rompía, tronzaba,

se hacía pequeño,

¿a dónde iré a reparar

(¿y quién me va ayudar?)

este mundo entero? 

Ay, yo vi la roca romperse

al golpearse contra mi pecho,

y marchitaron las flores de angustia, 

sequía, agonía, de gritos y duelo, 

el jilguero de mi risa 

ya no vuela en el viento,

una nube oscura y sola

soy, una nube oscura y sola.

Morirse de pena, de desesperanza,

morirse de miedo,

morirse con amor en la garganta,

sin sentido y sin lamento.

Morirse de nada y de destino,

morirse de tormenta y cielo abierto,

y ahí estaba la Muerte, para mí y conmigo,

y morirme, mi único acierto.

viernes, 17 de junio de 2022

A la misma velocidad que

 Me marchito

A la misma velocidad que

Me desespero 

A la misma que el sueño húmedo

Áspero 

Como lengua de gato 

Me rehúye

A la misma que el gato sin lengua 

Maúlla cánticos en los tejados

Canta maullidos

A la luna 

A otra gata 

A la nada

A todo

Yo me marchito 

Y se me cae un pétalo 

De cristal líquido 

De mi ojo abierto 

Una flor que se desgasta 

Con los roces 

De miradas húmedas 

Ásperas 

Como esparto.

Y llevo un nido en el corazón,

De espanto,

Buscaba lecho tierno

Un pájaro 

Aventurero, ingenuo 

Y necio incluso,

Nido inconcluso,

Corazón etéreo.

Me marchito

A la misma velocidad que 

Me muero

Por el brote de una risa,

Por un beso,

Por un hueso del cadáver 

De lo que antes vivía 

Y palpitaba entre nosotros,

Ahora muerto.

Vine buscando 

Un lecho tierno

Y me hallé un río seco,

Un cementerio,

Un árbol torcido,

Un gato sin lengua,

Negro, rompiendo espejos,

Bajo una escalera, tirando sal

Y de ojo tuerto.

Así que me marchito

A la misma velocidad que

A la misma velocidad que

Gana terreno el suelo yermo.

Y me marchito

A la misma velocidad que

A la misma velocidad que

Te sueño.

Desconfianza

 Igual que cuando fuera llueve Y decide una, por no enfermar, Por prevención, porque se conoce el cuerpo, Ponerse un abrigo, la bufanda, los...