martes, 15 de diciembre de 2020

Sylvia Plath

 Morir

Es un arte, como todo lo demás,

Yo lo hago excepcionalmente bien.

Lo hago de tal manera que parece infernal


Lo hago de tal manera que parece real

miércoles, 25 de noviembre de 2020

Invisible

 Recuerdo cuando me hacías sentir 

como si nadie más existiera,

como si el cielo fuese

 mi cama permanente,

como si la belleza se hubiese inventado

para mí;

y recuerdo

que cada palabra que salía de mi boca

parecía apasionarte, 

interesarte, 

darte más ganas, 

hacerte reír.

Recuerdo todas las noches que dormimos

y las que no dormimos

y las que nos despertamos,

pareciendo que nunca te hartabas de mí,

y recuerdo que empaqueté mi vida

y corrí a tu lado pensando

que el resto de mis días

serían así.

 

En algún momento

tu atención se fue mudando

de las cosas conmigo 

a las cosas sin mí,

había veces que estábamos hablando

y no recordabas

lo que acababa de decir.

Me vestí y me peiné tantas veces

que no te dabas cuenta

que me dejé de vestir,

y las horas que antes pasaba contigo

empecé a pasarlas 

con un negro porvenir. 

Un presagio se instaló en mi alma,

mi corazón, pesado, me hablaba de partir,

la ropa que estaba en los armarios

me hablaba de otra época

en la que fui feliz;

encontré el calor sola en la ducha,

el frío ambos en cama,

el amor tan baladí

como arena

que entre dedos desgrana

y me hace preguntarme 

qué ha pasado aquí.

 

De pronto ya no me veía guapa,

ni me veía lista,

ni me veía feliz.

De pronto ya no era interesante,

ni buena acompañante,

me convertí en tu actriz.

 

De pronto, el cielo era noche,

de pronto, yo no valía nada,

de pronto, estaba inacabada,

y muerta en vida a mí me vi.

 Y ahora, siendo tan invisible,

como resulto para ti

ya solo me queda el recuerdo

de lo que otrora un día fui.

 

sábado, 7 de noviembre de 2020

Hay días en que me levanto y todo está bien. Camino, un paso tras otro, una canción alegre sonando, un pájaro canta, un crío chilla de júbilo en el parque...y de pronto el lodo. Una píldora salada se me deshace en la lengua, una bola de miedo me pesa en el estómago, un fango alquitranado se me instala en los ojos y me hace verlo todo, todo negro. 

Hoy es uno de esos días donde parece que solo las nubes tienen algo que decir. Las avispas me rondan las orejas, me zumban en los oídos, me traen vientos de un presagio antiguo y futuro. La vida me pesa tanto a veces...noto la mentira en el aire...noto la duda en las suelas de mis zapatos...la letanía de siempre metida en los bolsillos. 

Soy un agujero en el alma y otro agujero en el corazón, por los que siempre se cuela el caos.


martes, 12 de mayo de 2020

El valle de la isla de Venus


Ayer la marea subió 
inundando las cuevas del valle de Venus,
recordando en las estrellas 
el abrazo húmedo de tu carne contra la mía,
blanda, dura,
y una suerte de tormenta se desató
arrasando con los árboles
que me darían el papel para escribirte otra carta
que se ahoga en la orilla. 
Cuando llegabas a mí,
como un pequeño animal cansado 
de la marejada, yo me volvía loca
en esa calma intempestiva que compartíamos,
en esas sábanas que eran arena,
que se desgranaba beso a beso,
labio a labio, 
cuerpo a cuerpo,
mientras ineludiblemente chocábamos. 
Llenabas mi orilla de espuma,
mi entraña cubierta de sórdido oleaje,
tu nombre sonando en el eco 
de cada poro de mi piel,
y en algunos momentos mi viento,
tan viajero, no quiso marcharse,
perdió el rumbo, el sentido, la cordura, 
y en algún momento la vida
mientras cada ocaso me precipitaba 
a encontrar mi perdición en tu costa. 
Fuimos una sirena y un marinero
rompiendo contra las rocas,
necesitándose tanto que a ratos
nos olvidábamos de que una canción mía
o un arpón tuyo
significarían en cualquier momento nuestro final. 
Fuimos una isla perdida y un barco
siempre destinados a separarnos pronto
y a nunca poder regresar. 

viernes, 17 de abril de 2020

A veces

Me viene el pasado a veces
en forma de bruma oscura,
la boca me sabe a tierra,
la luna se oculta, duda,
respiro y allí en mis fosas
se instala un olor a tumba
y un presagio agorero
que empapa como la lluvia.

A veces me grazna un cuervo
hablándome de locura
se levanta un esqueleto,
del recuerdo una tonsura,
un barco zarpa en la tierra,
y se oye un seco llanto
que proviene del escote
de colinas de mi espanto.

A veces la luz se nubla,
y surge una fisura
en el hueso de la risa
que baila en mi comisura,
a veces yo soy un muerto
que fue una viva oscura,
con hiedras trepando dentro
bebiendo de mi dulzura.

A veces soy solo arena,
soy las migas de una duna,
cuando el viento del recuerdo
me atrapa en su carcasa dura,
dura años, decenas, cientos,
atrapados en la ternura
de un solo segundo inocuo
para todo aquel a quien no conjura.


Y es que
me viene el pasado a veces
en forma de bruma oscura,
la boca me sabe a tierra,
la luna se oculta, duda,
respiro y allí en mis fosas
se instala un olor a tumba
y un presagio agorero
que empapa como la lluvia.

jueves, 26 de diciembre de 2019

Las raíces de un girasol

Te había soñado mil noches,
Te había dedicado mil lunas,
Mil sueños robados a Morfeo,
Mil esperanzas durmiendo en su cuna,
Y así, cuando conocí tu pelo,
Reconocí en su oro mi fortuna
Y en el lazo que nos ata 
Dejé desatar mi locura. 

Cuando el verde de los prados
De tus ojos se hizo beso
Se erigió en mí una iglesia 
A la fe que te profeso,
Fui embebiéndome de ti,
Empapada hasta los huesos,
Comulgando con tu carne 
Aquel domingo travieso,
Y cuando mi piel con tu piel
Se hicieron en tarde de verano amigas
Abrazándose sabiendo que 
Sin conocerse eran viejas conocidas
Calmó en mi boca por siempre la sed
Una sola gota de tu saliva
Y hambre no habrá, la lluvia se fue,
El frío no existe cuando tú me abrigas. 

Una mañana, tras tú nacer,
Te oí llorar, siendo yo solo una niña,
Y aprendí a caminar 
Por buscarte en cada esquina,
Los pasos que a mis pies sumé
Andaban una senda escrita
En las raíces de un girasol
Creciendo en Andalucía. 

Y es que te había dedicado mil noches,
Te había dedicado mil dudas,
¿Habría esperanzas, me pregunté, durmiendo en mi pequeña cuna?
Pero cuando conocí tu pelo
Reconocí en su oro mi fortuna
Y en el lazo que nos ata
Siempre desataré mi locura. 

viernes, 13 de diciembre de 2019

Polisíndeton vital

Está el mundo lleno,
lleno, lleno,
de canciones que no son para mí,
de amores engalanados,
de sonrisas que son
piezas de orfebrería.
Es como que la calle huele a pan,
pan caliente,
y las aceras están llenas,
llenas, llenas,
y yo estoy vacía y
hace tanto que no como...
Desde otra esquina
me observa un niño
pequeño, grande
la curiosidad que lo corroe,
y su mirada es ácido
cuando le veo mirar la
pantomima que es mi vida.

Está el mundo lleno,
lleno, lleno,
de caricias, de regalos, de alegrías,
de pájaros que cantan,
de bebés que ríen por primera vez,
y dentro de mí el mundo es negro
negro, negro,
viscosos los sueños,
alquitrán la saliva.
Todo lo que oigo sonar es robado,
lo que huelo es robado,
lo que pruebo es robado,
a veces me pregunto
si la vida es mía,
me queda como un traje viejo
raído, demasiado holgado,
con olor a orina.

Y a veces lloro,
lloro, lloro,
y me pregunto por qué
mientras miro una estrella
porque el firmamento es lo único
que me permite
sentir que los demás
son tan insignificantes
como lo soy yo. 

Desconfianza

 Igual que cuando fuera llueve Y decide una, por no enfermar, Por prevención, porque se conoce el cuerpo, Ponerse un abrigo, la bufanda, los...